EL ASESINO SILENCIOSO

La hipertensión arterial se conoce como el asesino silencioso. Creo que esto en parte es correcto, pero lo que realmente “mata” es la falta de información y conciencia de la gravedad de esta enfermedad. 

Lo primero y más importante que hay que destacar es que la hipertensión arterial es una enfermedad de la pared arterial, que se caracteriza por un aumento de su espesor con cambios en su estructura y aumento de la resistencia.


También es, junto con el colesterol elevado y el tabaquismo, el principal factor de riesgo para el desarrollo de enfermedad coronaria (infarto de miocardio o angina de pecho). Se considera que una persona tiene hipertensión arterial cuando después de controles reiterados de la presión arterial, ésta es igual o mayor de 140/90 mm Hg

El paciente hipertenso raramente presenta su enfermedad en forma aislada sino que generalmente tiene otros factores de riesgo cardiovasculares (son aquellos que, cuando están presentes, predisponen al desarrollo de la enfermedad cardíaca). Los más importantes son el colesterol elevado, la diabetes, el sobrepeso, el tabaquismo, el sedentarismo y los antecedentes familiares de hipertensión arterial.

Usualmente la hipertensión arterial no presenta síntomas en la gran mayoría de los pacientes y en unos pocos presenta síntomas inespecíficos como dolor de cabeza, sensación de agotamiento, y mareos; no siendo exclusivos estos síntomas de esta enfermedad. Pero si bien muchos de quienes la padecen no experimentan síntomas al inicio de la enfermedad, con el transcurso del tiempo aquejan síntomas y enfermedades graves tales como: el infarto cardiaco, trombos o rupturas arteriales a nivel cerebral, insuficiencia renal, pérdida de la visión y muerte, por lo cual se le conoce como el “asesino silencioso”.


En 90 de cada 100 pacientes no es posible establecer la causa de la elevación de la presión arterial pero si es posible establecer factores que contribuyen a incrementarla como lo son:
• Bajos niveles de actividad física
• Ingesta excesiva de sal en la dieta
• Sobrepeso y obesidad
• Tabaquismo y consumo de alcohol todo lo anterior sumado a antecedentes familiares de la enfermedad, que son muy importantes a la hora de poder detectar quienes podrían padecerla. Es importante que si usted presenta alguno de los factores anteriormente mencionados, asista a sus controles médicos periódicos a fin de realizar tomas de tensión arterial por profesionales capacitados que permitan hacer un seguimiento, un diagnóstico y tratamiento oportuno de esta enfermedad.
hacer cambios en su dieta es una forma comprobada de ayudar a controlar la hipertensión arterial. Estos cambios también pueden ayudar a bajar de peso y disminuir su probabilidad de sufrir una cardiopatía y un accidente cerebrovascular.

La dieta DASH puede ayudar a bajar la presión arterial alta y el colesterol y otras grasas en la sangre. Puede ayudar a reducir el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular y ayuda a bajar de peso. Esta dieta es baja en sodio (sal) y rica en nutrientes.

La dieta DASH reduce la presión arterial alta al disminuir la cantidad de sodio en su dieta a 2300 miligramos (mg) al día. Bajar el sodio a 1500 mg al día reduce aun más la presión arterial. También incluye una variedad de alimentos ricos en nutrientes que ayudan a a algunas personas a bajar la presión arterial, tales como potasio, calcio y magnesio.

LA DIETA DASH Consiste en
⦁ Consumirá muchas verduras, frutas y productos lácteos sin grasa o bajos en grasa
⦁ Incluirá granos enteros, legumbres, semillas y aceites vegetales
⦁ Comer pescado y aves
⦁ Reducirá la sal, las carnes rojas, los dulces y las bebidas azucaradas
⦁ Reducirá las bebidas alcohólicas 

También debe hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio de intensidad moderada por lo menos 4 días de la semana. Los ejemplos incluyen caminata rápida o anadar en bicicleta.

Con la dieta DASH, usted puede comer alimentos de todos los grupos alimenticios. Pero usted incluirá más de los alimentos que son naturalmente bajos en sal, colesterol y grasas saturadas. También incluirá alimentos que son ricos en potasio, calcio, magnesio y fibra.

Para disminuir la cantidad de sal en su dieta:
⦁ Retire el salero de la mesa.
⦁ Sazone sus alimentos con hierbas y especias en lugar de sal. El limón, la naranja lima y el vinagre también le aportan sabor.
⦁ Evite los alimentos enlatados y las entradas congeladas. A menudo son ricos en sal. Cuando prepara los alimentos desde el principio tiene más control sobre la cantidad de sal que les pone.
⦁ Revise todas las etiquetas de alimentos para ver el contenido de sodio. Se puede sorprender de cuánto y dónde lo encuentra. Las cenas congeladas, las sopas, los aderezos para ensaladas y las comidas preparadas con frecuencia tienen mucho sodio.
⦁ Elija alimentos que contengan menos del 5% del valor diario de sodio.
⦁ Busque versiones de los alimentos con bajo contenido de sodio cuando pueda encontrarlos.
⦁ Reduzca los alimentos y condimentos que tengan mucha sal, como encurtidos, aceitunas, embutidos, salsa de tomate, salsa de soja (soya), mostaza y salsa para parrilla.
⦁ Cuando salga a cenar, solicite que le preparen la comida sin nada de sal ni glutamato monosódico (GMS) agregados. 

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